Tomar fotografías a 3.400 metros de altura es todo un espectáculo. El aire es tan nítido que la vista recorre kilómetros sin darse cuenta trayendo los objetos, que se encuentran muy lejos, casi al alcance de la mano. Que hablar de los colores, siempre limpios y saturados. Estas fotos las tome en la mina de cobre Los Bronces en la Cordillera de Los Andes a poco menos de 50 kilómetros de Santiago.